Washington Irving fue el menor de once hermanos. Su padre era un rico comerciante escocés y su madre una inglesa nieta de clérigo. Ambos sentían gran admiración por el general George Washington (primer presidente de EE.UU.), por lo que en su honor bautizaron a su hijo con su nombre. Desde pequeño desarrolló una gran pasión por los libros (devoraba Robinson Crusoe y Las mil y una noches) y, aunque sus intereses iban más bien por el camino del periodismo y la literatura, emprendió y concluyó estudios de Derecho, aunque no ejerció sino durante poco tiempo. Trabajó en los bufetes de Henry Masterton (1798), Brockholst Livingston (1801) y John Ogde Hoffman (1802). Después, entre 1804 y 1806, viajó por Europa visitando Marsella, Ginebra, España, Sicilia (donde conoció al almirante Nelson) y Roma. Volvió a Nueva York en 1806 y fundó una empresa comercial con sus hermanos. Durante la guerra con Gran Bretaña de 1812, asistió militarmente al gobernador de Nueva York, Tompkins, en el ejército americano.
